Durante la realización del proyecto Matadero Memoria Aural fueron muchos los entrevistados que confesaron añorar lo que ellos denominaban como “vida de pueblo”, característica del barrio durante varias décadas hasta su declive a finales de los sesenta y principios de los setenta. Carmen (1934) y Josefa (1928) nos hablan de una de las costumbres más extendidas de esa “vida de pueblo”: sacar en verano las sillas a la calle para hablar hasta altas horas de la noche.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

' : ''; ?>